domingo, 9 de junio de 2013

Capítulos XXI-XXII

Capítulo XXI

La propuesta de Xochimitl había sorprendido completamente a Juan, el hombre no sabía qué responder ante tal proposición; así, mientras ellos se encontraban en la discusión sobre el futuro de su familia, yo, por tanto, había terminado de hablar con Axayácatl sobre mi plan.

    - Eso es todo lo que te puedo decir de lo que pensé hace unos momentos Axayácatl, sé que es demasiado arriesgado, y que casi parece un suicidio, pero al menos creo que no hay otra opción viable para salvarlos a todos. – comenté con seriedad.

    Axayácatl, al terminar de escuchar todo lo que le proponía, quedó igual de sorprendido y mudo. En mi interior en verdad deseaba que aprobara mi idea contra Francisco y Rogelio, pero sabía que él tenía todo el derecho para rechazar mi propuesta, pues realmente él era quien había vivido todo este problema.

    - Vaya Clemente… en verdad, como dices, todo es demasiado arriesgado y con mucha probabilidad de muerte, pero… yo también creo que es la única opción para salvarnos a todos.- convencido me comentó-. Estoy sorprendido por la forma en que pensaste todo esto, y no sólo eso, sino que también tú estés dispuesto a ayudarnos en esa forma tan arriesgada; sin embargo, no sé qué tan bien tomen este plan mis padres.

    - No tienes nada qué agradecer, sabes que yo en verdad quiero ayudarlos a todos ustedes; y sé que también tus padres podrán rechazar con todo derecho mi propuesta, pero por favor, tienes que intentar decirles lo que opino, sé que es difícil que les comentes que yo sé de su problema, pero creo que por la ocasión es necesario que hagamos saber a tu familia el secreto que hemos tratado de ocultar.

    - No te preocupes amigo, así lo haré, creo que justo ahorita mismo se los diré; en verdad, no sabes cómo te lo agradezco Clemente. El que ellos sepan que tú sabes de nuestro problema no me interesa, porque les haré saber que tú eres el amigo más especial que he tenido – dijo Axayácatl con un tono muy sincero.

    Cuando él me dijo esto último, sentí como un impulso en mi corazón, como si esas palabras hubieran sacudido algo en mi interior, sabía que Axayácatl en verdad me decía esto porque me quería como amigo; sin embargo, sentí como si mis sentimientos hubieran descifrado algo a futuro, algo que ciertamente era muy incierto, tanto como lo es pensar en cosas de las que uno no sabe absolutamente nada.

    En fin, que Axayácatl se despidió de mí, agradeció el que yo hubiera escuchado todo su problema y hubiera dado una propuesta para solucionar tal conflicto, yo reiteré mi interés y cariño hacia él y su familia, y Axayácatl casi llora por tales palabras mías.

    Finalmente terminamos la llamada y entonces Axayácatl salió de su cuarto, él estaba decidido a decirles a sus padres lo que yo le había propuesto, pensó que no había ya tiempo para armarse totalmente de valor, así que dio un suspiro profundo, se acercó a las escaleras, y ahí, antes de bajar al primer escalón, escuchó lo siguiente:

    - Me parece buena idea todo lo que has dicho amor, no nos queda otra opción. Nos entregaremos a la policía, delataremos sobre quiénes son Francisco y Rogelio, y, así, los cuatro iremos a la cárcel, lo que dejará a Axayácatl y a Inés libres para poderse ir a donde quieran – exclamó Juan.

    Cuando Axayácatl escuchó esto, él se quedó muy sorprendido. Su cuerpo comenzó a temblar por tal decisión que había oído departe de su padre; entonces Axayácatl bajó lentamente las escaleras, como desencajado. Al llegar al último escalón, uno antes de bajar al piso, él se quedó parado.

    - Axayácatl, amor, qué bueno que te vemos, ya le dije a tu padre sobre el problema que hay con Francisco, y debo decirte que ya está todo resuelto; tu padre y yo tenemos la solución. - dijo Xochimitl, quien volteó a ver a Juan cuando dijo esto último.

    - Sí, creo que ya sé de qué se trata, lo acabo de escuchar- con tono serio, expresó Axayácatl-; y debo decir que no me parece en nada lo que quieren hacer con esta familia.- tras decir esto, sus padres quedaron sorprendidos.

    - Axayácatl, hijo, es la única forma en que podemos solucionar esto sin que tú y tu hermana estén involucrados- su padre trató de convencerlo.

    - Sí, puede que sea una opción en la cual nadie resulte muerto o herido, pero aun así, no la aceptó- una vez más, las palabras de Axayácatl dejaban sorprendidos a sus padres, pues ellos no entendían por qué él no se alegraba ante la solución. Entonces Axayácatl decidió decir ya lo que yo le había planteado minutos antes, para eso, cerró sus hojos, se bajó del último escalón, pisó el piso, abrió los ojos, dio un gran suspiro y prosiguió-. Yo tengo un amigo… el cual se llama Clemente… y… y él me propuso algo para solucionar todo este problema.

    - ¿¡Qué!?- expresaron los padres al mismo tiempo.

    - ¿Le contaste a alguien sobre el problema de la familia? – exclamó Juan alterado.

    - Sí papá, yo le conté a Clemente todo lo que pasaba en nuestra familia – confesó nervioso Axayácatl.

    - ¿¡Pero cómo se te ocurrió haber hecho eso Axayácatl!?, sabes bien que nadie puede saber de lo que pasa en nuestra familia, nadie – agregó Xochimitl todavía más exasperada que su esposo.

    - Axayácatl, ¿sabes que pusiste a nuestra familia en riesgo? – sin dar crédito a lo revelado, dijo Juan.

   - ¡Escuchen!, yo sé que nadie debía saber lo que pasa en nuestra familia, que lo hemos mantenido en secreto por tantos años, prácticamente toda nuestra vida, ¡pero es que ya no aguantaba callar más!, necesitaba expresar todo esto porque toda mi impotencia de no poder hacer nada contra Francisco y Rogelio se acumulaba dentro de mí y por eso necesitaba a alguien que pudiera darme su apoyo como amigo, alguien que, aunque no viviera esta pesadilla, me diera un consejo para estar mejor, y en Clemente encontré a esa persona, él ha guardado mi secreto y no ha dicho nada de esto a nadie; además, yo no les quise decir nada, pero ya antes Francisco me había amenazado con algo parecido a esto, por lo que pedí la ayuda de Clemente para conseguir a esa persona que buscaba Francisco, pero Clemente no aceptó, al contrario, justo en ese día en que lo traje aquí y le propuse lo de Francisco, él antes me propuso su ayuda y amistad antes que negar lo que le había pedido. Él en verdad es el amigo más íntimo y querido que he tenido. – terminó de hablar Axayácatl.

    Cuando finalizó Axayácatl, Xochimitl y Juan quedaron totalmente impactados, estas palabras tal vez eran las más sinceras que jamás le habían escuchado a su hijo con respecto al problema de su familia. Sus padres se tranquilizaron y entonces Xochimitl dijo:

    - Está bien Axayácatl, no podemos contradecir nada de lo que has dicho porque tienes razón, tú eres quien vive más esta pesadilla de vida; vamos, dinos lo que tu amigo dijo.

    En cuanto Xochimitl dijo esto, Axayácatl dejó de temblar y mostró una gran sonrisa en su rostro, una sonrisa que reflejaba la tranquilidad y la esperanza de que sus padres aceptaran lo que yo le había dicho.

    - Muchas gracias, no saben lo feliz que estoy porque crean en mi amigo Clemente; y ahora, mamá, papá, quiero que escuchen atentos y sin interrumpir lo que él me dijo.- Axayácatl entonces les empezó a explicar a sus padres mi plan.

    Mientras esto acontencía en la casa de Axayácatl, por otro lado, en casa de Jérémy, Isabel ya había terminado de tener relaciones sexuales con Nestor. Ellos ya llevaban un tiempo acostados en la cama.

    - Isabel, ¿todavía falta para que llegue tu hermano?, ¿estás segura que no queda poco tiempo? – preguntó nervioso Nestor.

    - Ya te he dicho que aún falta para que llegue, el muy tonto se fue a hacer un trabajo en equipo y tardará en llegar. – confirmó Isabel.

    - ¿Un trabajo en equipo?, ¿acaso con su amigo Axayácatl? – comentó Nestor, haciendo un especial tono de ironía cuando se refirió a Axayáctl como amigo de Jérémy.

    En cuanto Nestor mencionó a Axayácatl, Isabel en su interior sintió un gran coraje y estuvo a punto de callar a Nestor por tal comentario, pero entonces pensó que Nestor había dicho esto por alguna razón, así que interesada por saber tal causa, ella preguntó:

    - ¿Su amigo?, ¿acaso mi hermano es muy amigo del indio ese?

    - Eso suponemos muchos, porque siempre vemos a Jérémy jugando con Axayácatl fútbol con los de su grupo, y Jérémy parece llevarse muy bien con el indio. – confesó Nestor.

    - Pero qué asco, no entiendo cómo es que mi hermano puede llevarse bien con el mequetrefe aquel.

    - La verdad es que yo no sé también por qué, Jérémy es muy popular como para juntarse con un asqueroso como Axayácatl; además, ese indio me debe una… - muy enojado habló Nestor.

    - ¿Te debe una?, ¿a qué te refieres Nestor? – dijo Isabel mientras se levantó levemente de la almohada.

    - Un día que nuestro maestro de taller tardó en llegar, todos los de mi grupo nos salimos a jugar fútbol, pero el indio ese, extrañamente, estaba con un celular como tratando de hacer algo, él se veía muy sospechoso con los movimientos que hacía con el teléfono; además, ¿cómo es que un mugroso como él pudo obtener un teléfono así?, en verdad se veía muy costoso el celular.

    Isabel entonces, al escuchar esto, se quedó muy interesada por lo que le confesaba Nestor.

    - ¿Y luego?, ¿le habéis hecho algo? – preguntó intrigada Isabel.

    - Traté, pero el idiota de Josef se metió en el problema y no me dejó quitarle el celular a Axayácatl, porque el indio puso mucha resistencia para dejarme ver lo que había en su teléfono – respondió Nestor.

    Isabel entonces quedó más intrigada y extrañada, ella de inmediato ligó tal hecho con el secreto que Axayácatl y yo estábamos ocultando a todo el mundo, pues, aunque ella no sabía la verdad de tal secreto, por otro lado, estaba decidida a saber de qué se trataba. Entonces Isabel, para no verse más obvia con su odio hacia Axayácatl, le dijo a Nestor:

      -En fin, allá el mugroso ese. Y pues bueno Nestor, esto ha estado increíble, y pues me gustaría quedarme aquí contigo, pero ahora sí creo que llegará pronto Jérémy, así que tienes que irte.

    - Pero acabas de decir que él tardará en llegar – exclamó Nestor extrañado.

    - Sí, pero recordé que me dijo que tal vez llegaría temprano porque ya el trabajo lo habían adelantado días antes – dijo  cínicamente Isabel, por lo que Nestor quedó aún más extrañado.

    Entonces Nestor, sin expresar su extrañeza, aceptó la orden de Isabel. Así ambos comenzaron a vestirse, y mientras hacían esto, Jérémy ya se había dado cuenta desde su armario de que ellos ya habían acabado con su acto sexual.

    Isabel acompañó a Nestor a la puerta de su casa, ambos se despidieron, y cuando Isabel cerró la puerta dijo:

    - Así que Axayácatl oculta algo, algo muy importante como para necesitar la ayuda de Josef y como para haberle pedido ese día a Clemente que no dijera nada, ya veo que ese indio no anda bien en su vida.- expresó Isabel en voz alta, entonces ella subió hacia a su cuarto para prepararse para bañar. – Debo acabar con esos dos, Axayácatl por ser un asqueroso indígena que mancha la reputación de mi hermano, y con el maricón de Clemente, porque yo sé que ese idiota siente algo por mi hermano, y creo que mi hermano también por él.- entonces Isabel se encerró en su cuarto para bañarse.

    Jérémy, al escuchar que Isabel se metió a su cuarto, se salió de su armario y silenciosamente bajó las escaleras y abrió la puerta de su casa, pero antes de salir, alzó la mirada a la dirección del baño y expresó:

    - ¿Axayácatl oculta algo, algo como un problema?, ¿tendrá que ver con los tíos que ese día me hablaron afuera de la escuela?; no sólo eso, veo que también sabes acerca de lo que pasa con Clemente. Realmente tú, Isabel, has venido con todo para ofuscarme la vida, pero no será así, ya verás que antes yo moveré mis piezas- entonces Jérémy cerró silenciosamente la puerta de su casa.

    Por otro lado, en la casa de Axayácatl, él ya les había acabado de contar a sus padres lo que yo había propuesto.

    - ¿¡Pero cómo crees que eso va a ser posible Axayácatl!?- exaltada dijo Xochimitl-; yo agradezco a tu amigo Clemente de que se preocupe por algo que le es completamente ajeno, pero es sumamente peligroso lo que propone.

    - Mamá, sé que así lo parece, pero a mí me agrada más esta idea comparada a la que oí hace un momento, yo no quiero que ustedes vayan a la cárcel.

    - Es que Axa, al menos con nuestra solución no involucraremos a nadie más- su madre dio esta y mil razones más, mientras que Juan no decía nada y se veía muy pensativo-, ¿o tú qué opinas Juan?

    Juan se quedó callado por un momento, pensó un poco su respuesta y entonces habló:

    - Parece que la idea de ese tal Clemente no es tan mala- respondió serio.

    -¿¡Qué, qué dices!?- sorprendida expresó la esposa-, ¿acaso no te das cuenta que es como un suicidio y que puede morir alguien inocente?- preocupada habló Xochimitl.

    - Sí amor, e cierto, es muy peligroso, incluso hay un punto en el que el plan suena bastante ideal y poco probable de favorecernos, pero también, ¿no te has puesto a pensar que si hacemos lo que antes habíamos decidido tú y yo, dejaríamos solos a nuestros hijos?, vivirían algo mucho peor de lo que están viviendo en estos momentos, ¿querías mandar a Francisco y a Rogelio a la cárcel?, ¡esta es la oportunidad!, tú y yo podemos ayudar a que nadie muera en este intento. – con un poca esperanza habló Juan.

    Xochimitl al escuchar estas palabras de su marido se quedó callada, ella entonces pensó por unos minutos, y después de un breve tiempo, ella llevó sus manos a su rostro en señal de estar muy confundida. Fue así como expresó:

    - Está bien, confío en que todos lo lograremos. Vamos a creer en el plan del amigo de Axayácatl, creo que es una única posibilidad que nos puede ayudar a todos, aunque sea en verdad increíblemente riesgoso todo lo que pretendemos hacer; sin embargo, debo decir que me gustaría conocer a Clemente, quiero que él venga Axayácatl, tráelo a casa, y si es posible, que sea mañana mismo.

    Axayácatl se emocionó por todo lo que su mamá dijo, él había logrado que mi plan convenciera un poco a sus padres, por lo que Axayácatl respondió:

    - Sí mamá, yo mañana mismo traigo a Clemente para que lo conozcan y vean que en verdad es un chico con muy buenas intenciones, él les hará ver que tiene grandes deseos de ayudarnos.

    - Ya está –repuso Juan-, entonces mañana no iré a trabajar, me quedaré para conocer a ese tal Clemente; Axayácatl, quiero que le hables a tu hermana, dile que venga a la Ciudad, necesitaremos también el visto bueno de nuestro otro miembro de la familia…

Capítulo XXII

Juan había pedido que Axayácatl se comunicara con su hermana, por lo que él de   inmediato habló con Inés (nombre de la hermana de Axayácatl), y le indicó que se reuniera con ellos en el Distrito Federal lo más pronto posible, su hermana respondió que iría de inmediato.

    Pasó entonces el resto del día y llegó el lunes. Era la formación para los honores a la bandera, y antes de que empezaran, Axayácatl se acercó a mí y me comentó lo que sus padres habían decidido con respecto a mi plan.

    - Clemente- él me apartó de la formación-, ayer hablé sobre tu plan con mis padres.

    - ¡¿En serio?!, ¿y qué dijeron?- expresé muy interesado, puesto que todo el día de ayer había pensado mucho sobre lo que había pasado entre ellos.

    - Ellos están de acuerdo con lo que propones, y aunque les parece sumamente arriesgado el plan, ellos te agradecen y ven como única opción lo que tramas. Ellos quieren que vayas este día a la casa para que te conozcan.- feliz, me hizo saber lo que sus padres habían dicho.

    - ¡¿En serio han aceptado?! – no pude evitar hablar fuerte en esto-, vaya, no lo puedo creer, es algo increíble hasta para mí; en lo de ir a tu casa para conocerlos, creo que me da pena, pero sé que ellos en verdad quieren saber quién soy, así que sí, ten por seguro que hoy iré.

    - ¡Perfecto!, entonces nos vamos juntos a la salida, muchas gracias por todo Clemente, yo en verdad no sé cómo agradecerte todo esto, mis palabras no logran expresar todo.

    - No te preocupes por eso, por ahora lo importante es concentrarnos en el plan, ten por seguro que podremos con todo esto.

    En cuanto acabamos de decir esto, comenzó la ceremonia de honores a la bandera. Después a esto, ya en el aula, el maestro de Historia comenzó a revisar las maquetas que habíamos hecho como trabajo en equipo, como Lizeth todavía no había llegado a clase, me tocó a mí solo presentarle al maestro lo que habíamos realizado ella y yo como trabajo. El maestro me felicitó, anotó nuestra calificación y entonces acabó la hora de clase, pero el profesor no había terminado de revisar todos los trabajos, y por tanto indicó que todos aquellos a los que no había terminado de revisar fueran con él al grupo del 3.-“C”, Jérémy era uno de ellos y antes de irse me expresó sus nervios por ser calificado, yo por tanto le deseé buena suerte.

    Después de que se fueron, regresaron en uno 15 minutos y de esa forma pasaron normalmente las horas de clase hasta que llegó el receso, sin embargo, como Lizeth no había llegado a la escuela, estuve a punto de salirme del salón solo, pero Jérémy me detuvo.

    - Clemente ¿puedo estar contigo en el receso?, es que como te he visto solo, pensé que podríamos estar juntos. – Jérémy me dijo con una gran sonrisa en su rostro, con esa sonrisa que expresaba la felicidad de estar a lado de alguien.

    Al decirme esto, quedé pasmado de emoción, ¿era realidad el que Jérémy me propusiera estar a solas con él en el receso?, no lo podía creer, era algo que, ciertamente, estaba en mis sueños, pero ahora vivirlo en la realidad era mucho más hermoso que sólo soñarlo.

    - Jérémy, yo… -nervioso expresé-, claro que puedes estar conmigo en el receso, así no me sentiré solo.

    - Perfecto, me alegra mucho el poderte hacer compañía – volvió a sonreír tan hermosamente.

    Entonces él y yo nos salimos del salón y fuimos al asta bandera, ahí los dos nos sentamos en las escaleras que están en la explanada de la misma.

    - ¿Cómo te fue con la maqueta de Historia?- pregunté para romper un poco con la tensión de nuestra compañía.

    - Me ha ido muy bien, el maestro nos ha sacado 10. Sé que a ustedes también les fue así, me alegro mucho- comentó muy feliz.

    - Sí, a Lizeth y a mí también nos fue muy bien, gracias. Y pues me alegro que también a ustedes les haya ido bien, realmente su maqueta les quedó muy bien-cuando con mucha pena, y también sonrojado, le comenté esto, en ese momento Josef y los compañeros de nuestro salón, entre ellos Axayácatl, a lo lejos invitaron a jugar fútbol a Jérémy, pero él hizo señas de que no jugaría. Yo, al notar tal decisión de su parte, me apené todavía más y sin voltearlo a ver le dije:- ¿Estás seguro de que no quieres ir a jugar con ellos?, sé que te gusta mucho jugar en el recreo.

    Jérémy entonces me volteó a ver al percatar mi mucha pena por comentarle esto último.
    - No, para nada Clemente, ¿cómo crees que te voy a dejar así por así?; además, yo te dije desde el salón que quería estar contigo en el receso ¿no es así? – él comentó para quitarme la gran pena que tenía.

    En cuanto Jérémy dijo esto, mi corazón comenzó a palpitar más mientras una gran ternura invadía todo mi cuerpo, y es que jamás nadie había preferido estar conmigo por sobre otra situación, más cuando se trataba de un gusto tan fuerte como, en este caso, Jérémy tenía por el fútbol. Todo esto hizo que mi alma sonriera.

    - Gracias, de verdad aprecio bastante el que quieras estar conmigo – sonrojado comenté.

    - Vamos Clemente, que no tienes que agradecer, yo deverdad estoy gustoso de estar aquí contigo. – entonces él volteó a ver cómo jugaban los demás, y de pronto notó a Axayácatl muy concentrado en el partido, Jérémy con esto recordó lo que le había oído decir a Isabel sobre Axayácatl un día antes, por lo que quiso averiguar de una vez por todas lo que pasaba-. Oye Clemente, tengo una gran pregunta amigo.

    Yo, al escuchar el tono con que Jérémy dijo esto, noté que esa duda parecía ser muy diferente a cualquier otra, por lo que respondí seriamente:

    - Dime Jérémy, ¿qué pasa?

    En tanto que yo le decía esto; por otra parte, Isabel, junto con Angélica, nos veían de lejos:

    - Amiga, ¿ya viste al putito que se trata de ligar a tu hermano?- con tono burlón dijo Angélica.

    - Le veo, ese maldito bastardo y maricón de Clemente, siempre anda con sus joterías tratando de enredar a mi hermano- dijo Isabel molesta mientras nos sostenía la mirada.

    - Ese puñal… oye, ¿qué te parece si le hacemos una maldad a Clemente el día de hoy?- dijo Angélica mientras sonreía.

    - No sería mala idea amiga, pero ¿sabes?, se me acaba de ocurrir una gran idea para ello, ¿por qué no molestamos al mejor amigo de Clemente?, me refiero a Axayácatl, al fin que seguramente el uno al otro se tratarán de defender como viles niñas indefensas.- Isabel volteó a ver a Axayácatl-. El muy amigo de Clemente sufrirá las consecuencias de que él ande de maricón.

    - Isabel, qué lista eres amiga, me parece una muy buena idea, vamos a molestar primero al indio para ver qué hace su estúpido amigo- sonrió Angélica.

    Mientras ellas hablaban de esto, Jérémy iba a decirme esa duda que lo inquietaba.

    - Bueno, es que es algo sobre Axayácatl, hay algo que creo no anda bien con él – finalmente me dijo Jérémy.

    En cuanto Jérémy dijo esto, no pude evitar ponerme nervioso, todo mi pensamiento se tornó en ideas con respecto a lo que Jérémy quería decir, pensé que él ya sabía algo del problema de Axayácatl, que ya se había dado cuenta, o que, en el peor de los casos, Isabel sí hubiese escuchado lo que Axayácatl y yo hablamos el primer día en que la conocimos y que ella ya le hubiera dicho la verdad a Jérémy sobre el secreto de Axayácatl. Yo entonces comencé a temblar un poco, el cuerpo se me puso helado y esperaba con mucho temor lo próximo que me diría él.

    - Sucede Clemente que el otro día…


    Jérémy estuvo a punto de decirme lo demás, cuando en ese momento Mario apareció justo atrás de nosotros…



Al fondo, el asta bandera en donde se desarrolla la escena de este episodio.
Escuela Secundaria "República de Francia".

No hay comentarios:

Publicar un comentario