Capítulo XXI
La
propuesta de Xochimitl había sorprendido completamente a Juan, el hombre no
sabía qué responder ante tal proposición; así, mientras ellos se encontraban en
la discusión sobre el futuro de su familia, yo, por tanto, había terminado de
hablar con Axayácatl sobre mi plan.
- Eso es todo lo que te puedo decir de lo
que pensé hace unos momentos Axayácatl, sé que es demasiado arriesgado, y que
casi parece un suicidio, pero al menos creo que no hay otra opción viable para
salvarlos a todos. – comenté con seriedad.
Axayácatl, al terminar de escuchar todo lo
que le proponía, quedó igual de sorprendido y mudo. En mi interior en verdad
deseaba que aprobara mi idea contra Francisco y Rogelio, pero sabía que él
tenía todo el derecho para rechazar mi propuesta, pues realmente él era quien
había vivido todo este problema.
- Vaya Clemente… en verdad, como dices,
todo es demasiado arriesgado y con mucha probabilidad de muerte, pero… yo
también creo que es la única opción para salvarnos a todos.- convencido me
comentó-. Estoy sorprendido por la forma en que pensaste todo esto, y no sólo
eso, sino que también tú estés dispuesto a ayudarnos en esa forma tan
arriesgada; sin embargo, no sé qué tan bien tomen este plan mis padres.
- No tienes nada qué agradecer, sabes que
yo en verdad quiero ayudarlos a todos ustedes; y sé que también tus padres
podrán rechazar con todo derecho mi propuesta, pero por favor, tienes que
intentar decirles lo que opino, sé que es difícil que les comentes que yo sé de
su problema, pero creo que por la ocasión es necesario que hagamos saber a tu
familia el secreto que hemos tratado de ocultar.
- No te preocupes amigo, así lo haré, creo
que justo ahorita mismo se los diré; en verdad, no sabes cómo te lo agradezco
Clemente. El que ellos sepan que tú sabes de nuestro problema no me interesa,
porque les haré saber que tú eres el amigo más especial que he tenido – dijo Axayácatl
con un tono muy sincero.
Cuando él me dijo esto último, sentí como
un impulso en mi corazón, como si esas palabras hubieran sacudido algo en mi
interior, sabía que Axayácatl en verdad me decía esto porque me quería como
amigo; sin embargo, sentí como si mis sentimientos hubieran descifrado algo a
futuro, algo que ciertamente era muy incierto, tanto como lo es pensar en cosas
de las que uno no sabe absolutamente nada.
En fin, que Axayácatl se despidió de mí,
agradeció el que yo hubiera escuchado todo su problema y hubiera dado una
propuesta para solucionar tal conflicto, yo reiteré mi interés y cariño hacia
él y su familia, y Axayácatl casi llora por tales palabras mías.
Finalmente terminamos la llamada y entonces
Axayácatl salió de su cuarto, él estaba decidido a decirles a sus padres lo que
yo le había propuesto, pensó que no había ya tiempo para armarse totalmente de
valor, así que dio un suspiro profundo, se acercó a las escaleras, y ahí, antes
de bajar al primer escalón, escuchó lo siguiente:
- Me parece buena idea todo lo que has
dicho amor, no nos queda otra opción. Nos entregaremos a la policía,
delataremos sobre quiénes son Francisco y Rogelio, y, así, los cuatro iremos a
la cárcel, lo que dejará a Axayácatl y a Inés libres para poderse ir a donde
quieran – exclamó Juan.
Cuando
Axayácatl escuchó esto, él se quedó muy sorprendido. Su cuerpo comenzó a
temblar por tal decisión que había oído departe de su padre; entonces Axayácatl
bajó lentamente las escaleras, como desencajado. Al llegar al último escalón,
uno antes de bajar al piso, él se quedó parado.
- Axayácatl, amor, qué bueno que te vemos,
ya le dije a tu padre sobre el problema que hay con Francisco, y debo decirte
que ya está todo resuelto; tu padre y yo tenemos la solución. - dijo Xochimitl,
quien volteó a ver a Juan cuando dijo esto último.
- Sí, creo que ya sé de qué se trata, lo
acabo de escuchar- con tono serio, expresó Axayácatl-; y debo decir que no me
parece en nada lo que quieren hacer con esta familia.- tras decir esto, sus
padres quedaron sorprendidos.
- Axayácatl, hijo, es la única forma en que
podemos solucionar esto sin que tú y tu hermana estén involucrados- su padre
trató de convencerlo.
- Sí, puede que sea una opción en la cual
nadie resulte muerto o herido, pero aun así, no la aceptó- una vez más, las
palabras de Axayácatl dejaban sorprendidos a sus padres, pues ellos no
entendían por qué él no se alegraba ante la solución. Entonces Axayácatl
decidió decir ya lo que yo le había planteado minutos antes, para eso, cerró
sus hojos, se bajó del último escalón, pisó el piso, abrió los ojos, dio un
gran suspiro y prosiguió-. Yo tengo un amigo… el cual se llama Clemente… y… y él
me propuso algo para solucionar todo este problema.
- ¿¡Qué!?- expresaron los padres al mismo
tiempo.
- ¿Le contaste a alguien sobre el problema
de la familia? – exclamó Juan alterado.
- Sí papá, yo le conté a Clemente todo lo
que pasaba en nuestra familia – confesó nervioso Axayácatl.
- ¿¡Pero cómo se te ocurrió haber hecho eso
Axayácatl!?, sabes bien que nadie puede saber de lo que pasa en nuestra
familia, nadie – agregó Xochimitl todavía más exasperada que su esposo.
- Axayácatl, ¿sabes que pusiste a nuestra
familia en riesgo? – sin dar crédito a lo revelado, dijo Juan.
- ¡Escuchen!, yo sé que nadie debía saber lo
que pasa en nuestra familia, que lo hemos mantenido en secreto por tantos años,
prácticamente toda nuestra vida, ¡pero es que ya no aguantaba callar más!,
necesitaba expresar todo esto porque toda mi impotencia de no poder hacer nada
contra Francisco y Rogelio se acumulaba dentro de mí y por eso necesitaba a
alguien que pudiera darme su apoyo como amigo, alguien que, aunque no viviera
esta pesadilla, me diera un consejo para estar mejor, y en Clemente encontré a
esa persona, él ha guardado mi secreto y no ha dicho nada de esto a nadie;
además, yo no les quise decir nada, pero ya antes Francisco me había amenazado
con algo parecido a esto, por lo que pedí la ayuda de Clemente para conseguir a
esa persona que buscaba Francisco, pero Clemente no aceptó, al contrario, justo
en ese día en que lo traje aquí y le propuse lo de Francisco, él antes me
propuso su ayuda y amistad antes que negar lo que le había pedido. Él en verdad
es el amigo más íntimo y querido que he tenido. – terminó de hablar Axayácatl.
Cuando finalizó Axayácatl, Xochimitl y Juan
quedaron totalmente impactados, estas palabras tal vez eran las más sinceras
que jamás le habían escuchado a su hijo con respecto al problema de su familia.
Sus padres se tranquilizaron y entonces Xochimitl dijo:
- Está bien Axayácatl, no podemos
contradecir nada de lo que has dicho porque tienes razón, tú eres quien vive
más esta pesadilla de vida; vamos, dinos lo que tu amigo dijo.
En cuanto Xochimitl dijo esto, Axayácatl
dejó de temblar y mostró una gran sonrisa en su rostro, una sonrisa que
reflejaba la tranquilidad y la esperanza de que sus padres aceptaran lo que yo
le había dicho.
- Muchas gracias, no saben lo feliz que estoy
porque crean en mi amigo Clemente; y ahora, mamá, papá, quiero que escuchen
atentos y sin interrumpir lo que él me dijo.- Axayácatl entonces les empezó a explicar
a sus padres mi plan.
Mientras esto acontencía en la casa de
Axayácatl, por otro lado, en casa de Jérémy, Isabel ya había terminado de tener
relaciones sexuales con Nestor. Ellos ya llevaban un tiempo acostados en la
cama.
-
Isabel, ¿todavía falta para que llegue tu hermano?, ¿estás segura que no queda
poco tiempo? – preguntó nervioso Nestor.
- Ya te he dicho que aún falta para que
llegue, el muy tonto se fue a hacer un trabajo en equipo y tardará en llegar. –
confirmó Isabel.
- ¿Un trabajo en equipo?, ¿acaso con su
amigo Axayácatl? – comentó Nestor, haciendo un especial tono de ironía cuando
se refirió a Axayáctl como amigo de Jérémy.
En cuanto Nestor mencionó a Axayácatl,
Isabel en su interior sintió un gran coraje y estuvo a punto de callar a Nestor
por tal comentario, pero entonces pensó que Nestor había dicho esto por alguna
razón, así que interesada por saber tal causa, ella preguntó:
- ¿Su amigo?, ¿acaso mi hermano es muy
amigo del indio ese?
- Eso suponemos muchos, porque siempre
vemos a Jérémy jugando con Axayácatl fútbol con los de su grupo, y Jérémy
parece llevarse muy bien con el indio. – confesó Nestor.
- Pero qué asco, no entiendo cómo es que mi
hermano puede llevarse bien con el mequetrefe aquel.
- La verdad es que yo no sé también por
qué, Jérémy es muy popular como para juntarse con un asqueroso como Axayácatl;
además, ese indio me debe una… - muy enojado habló Nestor.
- ¿Te debe una?, ¿a qué te refieres Nestor?
– dijo Isabel mientras se levantó levemente de la almohada.
- Un día que nuestro maestro de taller
tardó en llegar, todos los de mi grupo nos salimos a jugar fútbol, pero el
indio ese, extrañamente, estaba con un celular como tratando de hacer algo, él
se veía muy sospechoso con los movimientos que hacía con el teléfono; además,
¿cómo es que un mugroso como él pudo obtener un teléfono así?, en verdad se
veía muy costoso el celular.
Isabel entonces, al escuchar esto, se quedó
muy interesada por lo que le confesaba Nestor.
- ¿Y luego?, ¿le habéis hecho algo? –
preguntó intrigada Isabel.
- Traté, pero el idiota de Josef se metió
en el problema y no me dejó quitarle el celular a Axayácatl, porque el indio
puso mucha resistencia para dejarme ver lo que había en su teléfono – respondió
Nestor.
Isabel entonces quedó más intrigada y
extrañada, ella de inmediato ligó tal hecho con el secreto que Axayácatl y yo
estábamos ocultando a todo el mundo, pues, aunque ella no sabía la verdad de
tal secreto, por otro lado, estaba decidida a saber de qué se trataba. Entonces
Isabel, para no verse más obvia con su odio hacia Axayácatl, le dijo a Nestor:
-En
fin, allá el mugroso ese. Y pues bueno Nestor, esto ha estado increíble, y pues
me gustaría quedarme aquí contigo, pero ahora sí creo que llegará pronto Jérémy,
así que tienes que irte.
- Pero acabas de decir que él tardará en
llegar – exclamó Nestor extrañado.
- Sí, pero recordé que me dijo que tal vez
llegaría temprano porque ya el trabajo lo habían adelantado días antes – dijo cínicamente Isabel, por lo que Nestor quedó
aún más extrañado.
Entonces Nestor, sin expresar su extrañeza,
aceptó la orden de Isabel. Así ambos comenzaron a vestirse, y mientras hacían
esto, Jérémy ya se había dado cuenta desde su armario de que ellos ya habían
acabado con su acto sexual.
Isabel acompañó a Nestor a la puerta de su
casa, ambos se despidieron, y cuando Isabel cerró la puerta dijo:
- Así que Axayácatl oculta algo, algo muy
importante como para necesitar la ayuda de Josef y como para haberle pedido ese
día a Clemente que no dijera nada, ya veo que ese indio no anda bien en su
vida.- expresó Isabel en voz alta, entonces ella subió hacia a su cuarto para
prepararse para bañar. – Debo acabar con esos dos, Axayácatl por ser un
asqueroso indígena que mancha la reputación de mi hermano, y con el maricón de
Clemente, porque yo sé que ese idiota siente algo por mi hermano, y creo que mi
hermano también por él.- entonces Isabel se encerró en su cuarto para bañarse.
Jérémy, al escuchar que Isabel se metió a
su cuarto, se salió de su armario y silenciosamente bajó las escaleras y abrió
la puerta de su casa, pero antes de salir, alzó la mirada a la dirección del
baño y expresó:
- ¿Axayácatl oculta algo, algo como un
problema?, ¿tendrá que ver con los tíos que ese día me hablaron afuera de la
escuela?; no sólo eso, veo que también sabes acerca de lo que pasa con
Clemente. Realmente tú, Isabel, has venido con todo para ofuscarme la vida,
pero no será así, ya verás que antes yo moveré mis piezas- entonces Jérémy
cerró silenciosamente la puerta de su casa.
Por otro lado, en la casa de Axayácatl, él
ya les había acabado de contar a sus padres lo que yo había propuesto.
- ¿¡Pero cómo crees que eso va a ser
posible Axayácatl!?- exaltada dijo Xochimitl-; yo agradezco a tu amigo Clemente
de que se preocupe por algo que le es completamente ajeno, pero es sumamente
peligroso lo que propone.
- Mamá, sé que así lo parece, pero a mí me
agrada más esta idea comparada a la que oí hace un momento, yo no quiero que
ustedes vayan a la cárcel.
- Es que Axa, al menos con nuestra solución
no involucraremos a nadie más- su madre dio esta y mil razones más, mientras
que Juan no decía nada y se veía muy pensativo-, ¿o tú qué opinas Juan?
Juan se quedó callado por un momento, pensó
un poco su respuesta y entonces habló:
- Parece que la idea de ese tal Clemente no
es tan mala- respondió serio.
-¿¡Qué, qué dices!?- sorprendida expresó la
esposa-, ¿acaso no te das cuenta que es como un suicidio y que puede morir alguien
inocente?- preocupada habló Xochimitl.
- Sí amor, e cierto, es muy peligroso,
incluso hay un punto en el que el plan suena bastante ideal y poco probable de
favorecernos, pero también, ¿no te has puesto a pensar que si hacemos lo que
antes habíamos decidido tú y yo, dejaríamos solos a nuestros hijos?, vivirían
algo mucho peor de lo que están viviendo en estos momentos, ¿querías mandar a
Francisco y a Rogelio a la cárcel?, ¡esta es la oportunidad!, tú y yo podemos
ayudar a que nadie muera en este intento. – con un poca esperanza habló Juan.
Xochimitl al escuchar estas palabras de su
marido se quedó callada, ella entonces pensó por unos minutos, y después de un
breve tiempo, ella llevó sus manos a su rostro en señal de estar muy confundida.
Fue así como expresó:
- Está bien, confío en que todos lo
lograremos. Vamos a creer en el plan del amigo de Axayácatl, creo que es una
única posibilidad que nos puede ayudar a todos, aunque sea en verdad
increíblemente riesgoso todo lo que pretendemos hacer; sin embargo, debo decir
que me gustaría conocer a Clemente, quiero que él venga Axayácatl, tráelo a
casa, y si es posible, que sea mañana mismo.
Axayácatl se emocionó por todo lo que su mamá
dijo, él había logrado que mi plan convenciera un poco a sus padres, por lo que
Axayácatl respondió:
- Sí mamá, yo mañana mismo traigo a
Clemente para que lo conozcan y vean que en verdad es un chico con muy buenas
intenciones, él les hará ver que tiene grandes deseos de ayudarnos.
- Ya está –repuso Juan-, entonces mañana no
iré a trabajar, me quedaré para conocer a ese tal Clemente; Axayácatl, quiero que
le hables a tu hermana, dile que venga a la Ciudad, necesitaremos también el
visto bueno de nuestro otro miembro de la familia…
Capítulo XXII
Juan
había pedido que Axayácatl se comunicara con su hermana, por lo que él de inmediato habló con Inés (nombre de la hermana
de Axayácatl), y le indicó que se reuniera con ellos en el Distrito Federal lo
más pronto posible, su hermana respondió que iría de inmediato.
Pasó entonces el resto del día y llegó el lunes.
Era la formación para los honores a la bandera, y antes de que empezaran, Axayácatl
se acercó a mí y me comentó lo que sus padres habían decidido con respecto a mi
plan.
- Clemente- él me apartó de la formación-,
ayer hablé sobre tu plan con mis padres.
- ¡¿En serio?!, ¿y qué dijeron?- expresé
muy interesado, puesto que todo el día de ayer había pensado mucho sobre lo que
había pasado entre ellos.
- Ellos están de acuerdo con lo que
propones, y aunque les parece sumamente arriesgado el plan, ellos te agradecen
y ven como única opción lo que tramas. Ellos quieren que vayas este día a la
casa para que te conozcan.- feliz, me hizo saber lo que sus padres habían
dicho.
- ¡¿En serio han aceptado?! – no pude
evitar hablar fuerte en esto-, vaya, no lo puedo creer, es algo increíble hasta
para mí; en lo de ir a tu casa para conocerlos, creo que me da pena, pero sé
que ellos en verdad quieren saber quién soy, así que sí, ten por seguro que hoy
iré.
- ¡Perfecto!, entonces nos vamos juntos a
la salida, muchas gracias por todo Clemente, yo en verdad no sé cómo
agradecerte todo esto, mis palabras no logran expresar todo.
- No te preocupes por eso, por ahora lo
importante es concentrarnos en el plan, ten por seguro que podremos con todo
esto.
En cuanto acabamos de decir esto, comenzó
la ceremonia de honores a la bandera. Después a esto, ya en el aula, el maestro
de Historia comenzó a revisar las maquetas que habíamos hecho como trabajo en
equipo, como Lizeth todavía no había llegado a clase, me tocó a mí solo presentarle
al maestro lo que habíamos realizado ella y yo como trabajo. El maestro me
felicitó, anotó nuestra calificación y entonces acabó la hora de clase, pero el
profesor no había terminado de revisar todos los trabajos, y por tanto indicó
que todos aquellos a los que no había terminado de revisar fueran con él al
grupo del 3.-“C”, Jérémy era uno de ellos y antes de irse me expresó sus nervios
por ser calificado, yo por tanto le deseé buena suerte.
Después de que se fueron, regresaron en uno
15 minutos y de esa forma pasaron normalmente las horas de clase hasta que
llegó el receso, sin embargo, como Lizeth no había llegado a la escuela, estuve
a punto de salirme del salón solo, pero Jérémy me detuvo.
- Clemente ¿puedo estar contigo en el
receso?, es que como te he visto solo, pensé que podríamos estar juntos. –
Jérémy me dijo con una gran sonrisa en su rostro, con esa sonrisa que expresaba
la felicidad de estar a lado de alguien.
Al decirme esto, quedé pasmado de emoción,
¿era realidad el que Jérémy me propusiera estar a solas con él en el receso?,
no lo podía creer, era algo que, ciertamente, estaba en mis sueños, pero ahora
vivirlo en la realidad era mucho más hermoso que sólo soñarlo.
- Jérémy, yo… -nervioso expresé-, claro que
puedes estar conmigo en el receso, así no me sentiré solo.
- Perfecto, me alegra mucho el poderte
hacer compañía – volvió a sonreír tan hermosamente.
Entonces él y yo nos salimos del salón y
fuimos al asta bandera, ahí los dos nos sentamos en las escaleras que están en
la explanada de la misma.
- ¿Cómo te fue con la maqueta de Historia?-
pregunté para romper un poco con la tensión de nuestra compañía.
- Me ha ido muy bien, el maestro nos ha
sacado 10. Sé que a ustedes también les fue así, me alegro mucho- comentó muy
feliz.
- Sí, a Lizeth y a mí también nos fue muy
bien, gracias. Y pues me alegro que también a ustedes les haya ido bien,
realmente su maqueta les quedó muy bien-cuando con mucha pena, y también sonrojado,
le comenté esto, en ese momento Josef y los compañeros de nuestro salón, entre
ellos Axayácatl, a lo lejos invitaron a jugar fútbol a Jérémy, pero él hizo
señas de que no jugaría. Yo, al notar tal decisión de su parte, me apené todavía
más y sin voltearlo a ver le dije:- ¿Estás seguro de que no quieres ir a jugar con
ellos?, sé que te gusta mucho jugar en el recreo.
Jérémy entonces me volteó a ver al percatar
mi mucha pena por comentarle esto último.
- No, para nada Clemente, ¿cómo crees que
te voy a dejar así por así?; además, yo te dije desde el salón que quería estar
contigo en el receso ¿no es así? – él comentó para quitarme la gran pena que
tenía.
En cuanto Jérémy dijo esto, mi corazón
comenzó a palpitar más mientras una gran ternura invadía todo mi cuerpo, y es
que jamás nadie había preferido estar conmigo por sobre otra situación, más
cuando se trataba de un gusto tan fuerte como, en este caso, Jérémy tenía por
el fútbol. Todo esto hizo que mi alma sonriera.
- Gracias, de verdad aprecio bastante el
que quieras estar conmigo – sonrojado comenté.
- Vamos Clemente, que no tienes que agradecer,
yo deverdad estoy gustoso de estar aquí contigo. – entonces él volteó a ver
cómo jugaban los demás, y de pronto notó a Axayácatl muy concentrado en el
partido, Jérémy con esto recordó lo que le había oído decir a Isabel sobre
Axayácatl un día antes, por lo que quiso averiguar de una vez por todas lo que
pasaba-. Oye Clemente, tengo una gran pregunta amigo.
Yo, al escuchar el tono con que Jérémy dijo
esto, noté que esa duda parecía ser muy diferente a cualquier otra, por lo que
respondí seriamente:
- Dime Jérémy, ¿qué pasa?
En tanto que yo le decía esto; por otra
parte, Isabel, junto con Angélica, nos veían de lejos:
- Amiga, ¿ya viste al putito que se trata
de ligar a tu hermano?- con tono burlón dijo Angélica.
- Le veo, ese maldito bastardo y maricón de
Clemente, siempre anda con sus joterías
tratando de enredar a mi hermano- dijo Isabel molesta mientras nos sostenía la
mirada.
- Ese puñal… oye, ¿qué te parece si le
hacemos una maldad a Clemente el día de hoy?- dijo Angélica mientras sonreía.
- No sería mala idea amiga, pero ¿sabes?,
se me acaba de ocurrir una gran idea para ello, ¿por qué no molestamos al mejor
amigo de Clemente?, me refiero a Axayácatl, al fin que seguramente el uno al
otro se tratarán de defender como viles niñas indefensas.- Isabel volteó a ver
a Axayácatl-. El muy amigo de Clemente sufrirá las consecuencias de que él ande
de maricón.
- Isabel, qué lista eres amiga, me parece
una muy buena idea, vamos a molestar primero al indio para ver qué hace su
estúpido amigo- sonrió Angélica.
Mientras ellas hablaban de esto, Jérémy iba
a decirme esa duda que lo inquietaba.
- Bueno, es que es algo sobre Axayácatl,
hay algo que creo no anda bien con él – finalmente me dijo Jérémy.
En cuanto Jérémy dijo esto, no pude evitar
ponerme nervioso, todo mi pensamiento se tornó en ideas con respecto a lo que
Jérémy quería decir, pensé que él ya sabía algo del problema de Axayácatl, que
ya se había dado cuenta, o que, en el peor de los casos, Isabel sí hubiese
escuchado lo que Axayácatl y yo hablamos el primer día en que la conocimos y
que ella ya le hubiera dicho la verdad a Jérémy sobre el secreto de Axayácatl.
Yo entonces comencé a temblar un poco, el cuerpo se me puso helado y esperaba
con mucho temor lo próximo que me diría él.
- Sucede Clemente que el otro día…

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